‘House of Cards’: política en estado puro

review house of cards
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Graduada en periodismo y con nombre a cargo de Twin Peaks, mi pasión por las series empezó con Lost y HIMYM. De ahí me trasladé a Dunder Mifflin donde pasé los mejores momentos, aunque por las noches debo confesar que sacaba mi oscuro pasajero de la mano de Dexter. Y ahora, me hospedo en el Bates Motel en busca de un nuevo destino apasionante.

El implacable y manipulador congresista Francis Underwood (Kevin Spacey), con la complicidad de su calculadora mujer Claire (Robin Wright), maneja con increíble destreza los hilos de poder en Washington con la intención de ocupar la Secretaría de Estado del nuevo gobierno. Frank Underwood sabe que los medios de comunicación son vitales para conseguir sus objetivos, por lo que decide convertirse en la “garganta profunda” de la joven y ambiciosa periodista Zoe Barnes (Kate Mara) ofreciéndole exclusivas que desestabilicen e incluso hundan a sus mayores adversarios políticos. House of Cards, una serie original de Netflix, es una adaptación de la novela homónima de Michael Dobbs, en la que primero se basó una miniserie de origen británico de los años 90.

Reseña

La simple presencia protagonista de actores de la talla de Kevin Spacey (American Beauty) y Robin Wright (La princesa prometida) ya eleva a una producción a niveles a los que no todas las ficciones pueden llegar. Y demuestra, una vez más, que el tópico de que los grandes actores hacen cine está ya muy oxidado. Ambos interpretan a los Underwood, un matrimonio que se nutre de la ambición y las ansias de poder que nunca terminan por satisfacer. Francis y Claire son personajes por los que cualquier actor mataría, pues son tan geniales como maquiavélicos que ya pasaran a la posteridad como uno de los grandes matrimonios de la televisión. Por supuesto, eso es gracias al talento de dos actores que derrochan carisma y crueldad a partes iguales. Tanto Kevin Spacey como Robin Wright están espectaculares en sus papeles, y cuando están juntos elevan la calidad de House of Cards al cuadrado.

El resto del elenco está seleccionado de una forma muy cuidada, y ninguno desentona en su papel. Los personajes están bien construidos, lo que permite que las tramas se disfruten mucho más. Especial mención a Doug Stamper (Michael Kelly) y Zoe Barnes (Kate Mara), cuyos personajes no serían ni la mitad de sobresalientes si no fueran interpretados por estos actores, cuyos matices los convierten en inolvidables.

House of Cards es algo más que una serie sobre política, es la muestra de los bajos fondos del mundo en el que el poder lo es absolutamente todo. Aquí se nos cuenta el lado más oscuro y encarnizado de la clase política americana. El dinero aquí no es nada. Sólo el poder es lo que vale, y para alcanzarlo todo está permitido. No importa cuántos tengas que llevarte por delante. Y la moral es una verdadera utopía. La ambición son las piernas que te llevan hasta ese más que buscado poder sobre los demás, sobre el mundo.

Una de las cosas que hacen más especial a esta producción de Netflix, es la continua interacción del personaje de Francis Underwood con los espectadores. La ruptura de la cuarta pared es brillante. Cada gesto, mirada o palabra que Kevin Spacey nos dedica a los espectadores es oro puro. Son escenas que te cautivan, que te atrapan. Te convierten en cómplice de todos sus planes, te hacen partícipe de ese submundo político. Spacey consigue atraparte, también a ti, en sus redes maquiavélicas. Y eso hace de House of Cards, una serie excepcional porque no sólo cuenta sino que te incluye en su vorágine de oscuridad. Y para qué vamos a mentir, nos encanta ser malos aunque sea por un rato.

Tenemos grandes actores, tramas oscuras y muy jugosas, interacción con el espectador… ¿Qué nos falta? Un guión envidiable lleno de frases que pasaran a la historia. Y es que si hay algo que tenga esta serie política son frases y pensamientos que expresan a la perfección el lado más inhumano del ser humano. Son tan despreciables pero brillantes a la vez que provocan tanto rechazo como atracción hacia uno de los grandes villanos políticos de la televisión actual. Pero si hay algo que gusta más que un héroe honesto y fuerte, es su malvado e inteligente oponente cuya personalidad y carisma eclipsan al bueno. Y ese es Francis Underwood, el malo al que todos quieren. Y también es Claire, que con su sobria elegancia se pasea con disimulo pero no deja nada a la suerte. Calculadora y paciente, sabe cómo ganar cada partida en la que se mete.

Los Underwood son un matrimonio de poder, eso está claro. Son tan demoledores que jamás querrías que llegaran al poder en tu país, pero son tan sagaces que disfrutas con todo el mal que expanden en su mundo ficticio.

Ficha técnica

Temporadas: 5 (en emisión)
Género: Drama
Primer capítulo: 1 de febrero de 2013
Último capítulo: se desconoce
Cadena de televisión: Netflix

Sobre Laura Pérez 24 artículos
Graduada en periodismo y con nombre a cargo de Twin Peaks, mi pasión por las series empezó con Lost y HIMYM. De ahí me trasladé a Dunder Mifflin donde pasé los mejores momentos, aunque por las noches debo confesar que sacaba mi oscuro pasajero de la mano de Dexter. Y ahora, me hospedo en el Bates Motel en busca de un nuevo destino apasionante.

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