Recap: ‘Six’ 1×04

sex serie 1x04
The following two tabs change content below.
Graduada en periodismo y con nombre a cargo de Twin Peaks, mi pasión por las series empezó con Lost y HIMYM. De ahí me trasladé a Dunder Mifflin donde pasé los mejores momentos, aunque por las noches debo confesar que sacaba mi oscuro pasajero de la mano de Dexter. Y ahora, me hospedo en el Bates Motel en busca de un nuevo destino apasionante.

El comienzo del cuarto capítulo ya nos avisa de que no todo va a salir bien para los americanos cuando vemos cómo uno de los soldados es llevado en una camilla ante la triste mirada de Joe. Pero no se nos muestra quién es sino que nos trasladan a tres días antes de ese suceso.

Aabid lleva de nuevo a los rehenes a sus celdas, incluido a Rip al que avisa de que la próxima vez que intenten escapar morirán todos. El empresario le cuenta a Rip que su nieto quiere alistarse en el ejército y ser un Navy Seal en el futuro, pero Rip le dice que si algún día habla con él le convencerá para que no lo haga, lo que demuestra que no ama tanto su trabajo como parecía en un principio. Aabid le pide a Rip que sea él el que entierre al rehén asesinado. Michael recibe una llamada en la que se le comunica que se está organizando el encuentro con Boko Haram.

El resto de los integrantes del equipo Six siguen entrenándose mientras que otros vuelven a su vida personal. Ricky está celoso por la vuelta de su mujer a su antiguo trabajo y Joe recibe la noticia de que él es el problema a la hora de poder tener hijos con Lena. La hija de Caulder sigue dando problemas pues ha sido detenida por encadenarse al colegio y por agredir a un agente de policía. Y Joe va a la iglesia con su mujer, donde el discurso del pastor le hace pensar que el no poder tener hijos es un castigo por el trabajo que desempeña.

Los militares americanos deciden instalar un fuerte a diez kilómetros del poblado donde se encuentran Aabid y Rip; y desde allí ir por tierra, ya que por aire sería imposible por la cantidad de masa forestal y porque pondrían en peligro a los rehenes.

Rip y Naomi terminan de cavar la tumba para el rehén muerto, pero Aabid quiere sumar otra víctima y pide a uno de sus soldados más jóvenes que mate al empresario, ya que su compañía se niega a pagar su rescate. Más tarde, Rip construye una gran cruz para la tumba de los dos muertos, y Aabid pide que lo aten a ésta y lo cuelguen ante el horror de las niñas y la maestra que no pueden hacer nada.

Michael se encuentra en las afueras de Lagos (Nigeria) donde uno de los soldados de Aabid le pide los diez millones que vale el Navy Seal. Michael negocia con el soldado de Aabid al que le ofrece cinco millones, pero éste insiste en que tienen que ser diez. Michael entonces dice que aceptará ese precio si antes ve a Rip.

El equipo Six ya se encuentra en Nigeria para salvar a su compañero. Éstos van ocultos en camiones de mercancía para poder adentrarse sin levantar sospechas. Unos agentes nigerianos les retienen ya que hay que pagar un peaje, pero los conductores enseñan dólares americanos y los agentes comienzan a desconfiar. Uno de ellos abre la puerta trasera del camión y se encuentra a los americanos apuntándole y exigiéndole que no diga nada.

Michael, por su parte, es llevado hacia el cuartel de Aabid para encontrarse con Rip. Uno de sus ayudantes se lo reprocha pues el Emir no ha autorizado esa cantidad de dinero ni esa visita, pero Michael está cegado por su odio y no atiende a razones. Los Seal reciben la información de que otros dos vehículos (uno de los cuales transporta a Michael) se dirigen hacia el poblado de Aabid. Los americanos discuten si entrar o no, pero finalmente Joe decide que lo harán. Éstos van por tierra y a su paso van encontrando atrocidades cometidas por Aabid y sus hombres. Pero más adelante encuentran también a muchos hombres de Aabid asesinados.

Los Six llegan finalmente al poblado y rápidamente entran en combate. Una lluvia de disparos va de un lado a otro. Los enemigos parecen que están mucho más entrenados de lo que se podían imaginar. Uno de ellos consigue alcanzar a Buckley en las costillas. Caulder entra en las celdas aunque allí sólo encuentra el cadáver de Aabid. Buckley necesita una cirugía urgente, por lo que Joe pide una evacuación inmediata.

Este episodio empieza con bastante intriga ya que nos muestra que uno de los soldados sale herido, pero no vemos quién es hasta los últimos minutos del capítulo. Tampoco sabemos si logrará sobrevivir, algo que seguramente se desvelará en el siguiente episodio y que deja esa incertidumbre que consigue que tengas ganas de ver más capítulos.

En este cuarto capítulo también somos testigos de la culpabilidad que siente Joe, al igual que ya vimos con Rip en el episodio anterior. Parece que todos se sienten mal por las cosas que hacen y por el trabajo que desempeñan, del que incluso empiezan a dudar. Me gusta esa idea de que los propios soldados duden de la idea patriótica que todo lo justifica. Estamos más acostumbrados a ver ficciones en las que los americanos son héroes alabados, así que me gusta que se ahonde en sus propias conciencias y que se muestre que algunos de ellos dudan de si lo que hacen está bien o mal.

La trama de Michael y Rip es intrigante porque ahora el primero tiene al segundo en sus manos. Está completamente obsesionado que incluso desobedece las órdenes de su jefe y se toma la licencia de matar a Aabid, uno de los líderes africanos y servidor de Boko Haram. Hay ganas de saber cuáles serán las consecuencias para Michael y si Rip logrará salir con vida de ésta. Veremos si los Six llegan a tiempo o no. ¡Nos vemos en el 1×05!

Sobre Laura Pérez 24 artículos
Graduada en periodismo y con nombre a cargo de Twin Peaks, mi pasión por las series empezó con Lost y HIMYM. De ahí me trasladé a Dunder Mifflin donde pasé los mejores momentos, aunque por las noches debo confesar que sacaba mi oscuro pasajero de la mano de Dexter. Y ahora, me hospedo en el Bates Motel en busca de un nuevo destino apasionante.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*