La vida y la muerte de ‘A dos metros bajo tierra’

review A dos metros bajo tierra
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Graduada en periodismo y con nombre a cargo de Twin Peaks, mi pasión por las series empezó con Lost y HIMYM. De ahí me trasladé a Dunder Mifflin donde pasé los mejores momentos, aunque por las noches debo confesar que sacaba mi oscuro pasajero de la mano de Dexter. Y ahora, me hospedo en el Bates Motel en busca de un nuevo destino apasionante.

Los Ángeles. Nathaniel Fisher, propietario de la funeraria Fisher & Son, muere en un accidente de coche el día de Nochebuena empañando la llegada de su hijo pródigo Nate. Además de la muerte de su padre, Nate tendrá que enfrentarse a su controladora madre; a su hermano David, que dirige el negocio familiar; y a su hermana pequeña Claire, una adolescente rebelde. Juntos, deberán aprender a negociar con la muerte. A dos metros bajo tierra (Six Feet Under, en inglés) es una creación de Alan Ball, guionista de la película American Beauty por la que ganó un Óscar al mejor guión original, y que más tarde también sería galardonado por esta serie que ya es considerada una de las mejores de la historia de la televisión.

Reseña

A dos metros bajo tierra es una de las grandes series de la década del 2000, y eso es debido a que es una serie sin complejos, algo de lo que pocas pueden presumir. No es casualidad que tantas personas en el mundo la encumbren como una de las mejores producciones que la televisión ha tenido el valor de ofrecernos. Esta serie creada por Alan Ball demuestra que la muerte, un tema tabú para muchos, tiene mucho que enseñarnos. Y lo curioso es que a pesar de que ésta sea la premisa de la serie, la base principal es la vida. Esa característica tan especial es la que le otorga a ésta un lugar en el olimpo de las series y a su desenlace como el mejor final de una serie para muchos (yo incluida).

Cada capítulo comienza con una muerte, un cliente. Algunas muertes son dramáticas, otras anecdóticas e incluso se cuela alguna que resulta hasta divertida. Pero lo genial de esta serie es que abra cada capítulo con algo así. Le da personalidad, es original a raudales y le da un toque oscuro que se va desarrollando a lo largo de los episodios. Así que no hay mejor forma que ésta para comenzar.

Bien es cierto que el tema de la muerte la convierte en una serie que puede ser demasiado oscura o pesimista en principio, pero la habilidad y la brillantez con la que tratan todo tipo de temas sin miedo, es su sello de identidad. Y aunque la premisa sea la muerte y el dolor, es una serie en la que se habla sobre todo de cómo afrontar la vida, de cómo lidiar con los sentimientos mientras aún respiramos. Esa es la verdadera esencia de A dos metros bajo tierra.

La familia Fisher, con cada uno de sus miembros, nos lleva en muchas ocasiones a tales puntos de intensidad emocional que acaba uno exhausto de la cantidad de sentimientos y situaciones por los que pasan constantemente. Cada personaje en su faceta es imprescindible. Todos aportan el grano preciso de arena para que puedas llegar a entenderlos por muy difícil que sea al principio. Los actores están de diez en sus interpretaciones, y es realmente complicado escoger cuál está mejor porque todos resultan impecables. Nate, David, Claire, Ruth, Brenda… Siempre están fantásticos. Además de que la idea original y el guión son excepcionales, la elección de los actores también ha ayudado a hacer de esta enseñanza de la vida y la muerte, una serie obligada para todo el que se declara seriéfilo confeso.

Six Feet Under (título en inglés) es en resumen: aprendizaje. Es una clase magistral de cómo afrontar los problemas cotidianos y los menos habituales. Es una reflexión constante de cómo es realmente la vida, de que nada es blanco o negro, de que todo acto tiene una consecuencia que debemos asumir nos guste o no. Al final, lo que pretende contar es que la muerte es el fin, pero lo que tiene valor es la vida. No hay que esperar sentado el final, hay que aprender a lidiar con la vida, que es lo realmente difícil.

Y probablemente, viendo esta serie aprendas porque en algún momento te sentirás identificado o contemplarás una escena que te haga pensar, que haga plantearte dudas. Y eso es lo maravilloso de series como ésta, que además de ofrecerte un producto artístico con tanta calidad, también te permite aprender y mejorar. Ocurren tantas cosas, los personajes experimentan tantos debates morales y personales, que seguro que en alguno de ellos te verás reflejado. Y esa es parte de la magia de esta serie de HBO, porque sentirte tan identificado con un personaje es tan maravilloso como perturbador.

El dolor, la alegría. Las lágrimas, las risas. La compasión por uno mismo, la compasión por los demás. El no, el sí. El odio, el amor. La muerte, la vida. Duelos que necesitan del otro para poder existir. La lucha por entender cada uno, la batalla por llegar a ser capaz de contemplar ambos sin olvidar el otro. Eso es A dos metros bajo tierra, una constante reflexión sobre todo los que nos hace humanos, y por lo tanto frágiles. Un reflejo auténtico de que la vida hay que vivirla porque, algún día, todos llegaremos al fin inevitable de la muerte.

Ficha técnica

Temporadas: 5 (63 capítulos)
Género: Drama
Primer capítulo: 3 de junio de 2001
Último capítulo: 21 de agosto de 2005
Cadena de televisión: HBO (Home Box Office)

Sobre Laura Pérez 24 artículos
Graduada en periodismo y con nombre a cargo de Twin Peaks, mi pasión por las series empezó con Lost y HIMYM. De ahí me trasladé a Dunder Mifflin donde pasé los mejores momentos, aunque por las noches debo confesar que sacaba mi oscuro pasajero de la mano de Dexter. Y ahora, me hospedo en el Bates Motel en busca de un nuevo destino apasionante.

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