Recap: ‘Las Chicas del Cable’ 1×04

las chicas del cable 1x04
The following two tabs change content below.
Chica amante de series y enamorada de internet. Fangirl de póster y un poco.

Ay, mi, madre. Vale, iba prevenida de que esto iba a pasar. Pero creo que nunca es suficiente prevención. Y así ha sido, porque lo he pasado muy mal. Supongo que sabréis a qué me refiero, pero vayamos paso a paso.

Este capítulo empieza donde lo dejamos. Elisa amenaza a Francisco con un cuchillo, pero acaba cortándose las venas. Su marido llama enseguida a un médico y, cuando llegan los padres, se va a buscar a Carlos.

Un flashback de Alba en el que, ya de joven, tuvo que aprender a controlar a los hombres. En el presente, después de aceptar la copa de Carlos, le da una pastilla para dormirlo. Pero, cuando va a salir de allí, aparece Francisco para despertar a Carlos y contarle sobre su mujer. Para que no diga nada de Alba, esta tiene que salir de su escondite y deja que ambos se vayan.

En la casa familiar, Ricardo acusa a su hijo de no estar allí y de ser un irresponsable que solo piensa en mujeres y fiestas y Carlos acaba recibiendo una torta después de decir que él se habría cortado las venas si estuviera en esa casa. Cuando sale el médico, Francisco habla con su mujer y esta le dice que se deshaga de la maleta si de verdad quiere hacerle creer que ha olvidado a esa Alba.

Por su parte, Alba le cuenta todo lo que ha pasado a Victoria y esta se ríe porque su “hija” ha sucumbido a los sentimientos. Por otro lado, parece que Carlota está teniendo una noche de pasión con Sara, pero resulta ser todo un sueño. En casa, Ángeles se niega a hacer sus tareas por Mario y se va sin más.

En la compañía, Marga les cuenta sobre su cita con Pablo pero ella no quiere ir, por lo que Carlota le dice que es una cobarde. En eso están cuando aparece Mario acusando a las amigas de su mujer de meterle ideas locas en la cabeza. Ángeles lo saca de allí y les cuenta que está embarazada de verdad. Alba le propone abortar pero ella no quiere.

En la casa familiar, Elisa recibe una llamada de Carlota para contarle que está viviendo en la posada. Sin embargo, la Cifuentes le pide que busque por una tal Alba, pero Carlota no conoce a ninguna. En el despacho, Francisco dice que ha decidido quedarse con su mujer y Carlos cuenta que va a celebrar una fiesta por los 150000 abonados de la compañía, aunque su padre no lo apruebe.

Así que Carlota se dedica a preparar todo, mientras Mario revolotea por ahí como un idiota. Cuando se encuentra con Pablo y ve que tiene una cita, le da la tarjeta de un hostal al que llevar a su chica.

En la centralita, Sara informa a Lidia que la llaman de dirección y le pide a Carlota que espíe a unos números, a lo que la rubia la corta abruptamente.

Alba va a ver a Francisco y este vuelve a quejarse de que ella no siente nada y lo besa para demostrárselo (sáquenlos del bucle en el que están, por favor). Además, le reprocha que casi se liara con su cuñado (pesado, lo siento pero es verdad).

Por su parte, Marga se prepara para su cita, igual que Pablo, pero, cuando llega al bar, se achanta y se va. Esto se lo cuenta a Carlota, quien reconoce que a veces se puede tener miedo a lanzarse al vacío (¿lo dices por ti o por ella?). Como ella tampoco es capaz de enfrentarse a sus miedos, le deja los transcritos a Sara en el cajón.

A la noche se lleva a cabo, donde Carlos da un discurso y luego se acerca a Lidia y le pide que se conozcan más. Por otro lado, Carolina le cuenta a Ángeles que no es la primera vez que la engaña, por lo que la rubia se quiere ir pero su marido le dice que se vaya ella. Además, Carlota se entera por Pablo que la operadora no acudió a la cita y le anima a que no se rinda ((¿lo dices por ti o por ella?). Así que el chico manda un mensaje para que Marga vaya a recoger unos informes y allí se encuentra con Pablo, quien le dice que no le tenga miedo y se acaban besando (he de reconocer que son de lo más cuqui juntos).

La fiesta, sin embargo, acaba abruptamente por la aparición de Ricardo, su mujer y su cuñado, quien llama a Carlos a su despacho. Le vuelve a decir que es una deshonra, pero esta vez el chico se levanta por sí solo, lo que gusta a su padre.

Por su parte, Sara se encuentra con Carlota y le pregunta si la evita. También le enseña el periódico, donde sale en portada, y decide lanzárselo con una piedra a casa de sus padres. Cuando huyen, se acaban parando y besando, pero son vistas por Miguel (¿drama a la vista?).

Cuando sale de ver a su padre, Carlos se encuentra con Lidia esperándolo y la lleva al taller de Miguel, su lugar favorito, y le enseña los planos del proyecto. Más tarde, acompaña a la chica a la posada y, como un caballero, decide ir de a poco y no la besa. Sin embargo, Lidia se viene arriba y lo besa.

Además, Carlota le roba las llaves a Dolores y entra a la habitación de Lidia, donde descubre la maleta (¿otro problema más?).

Por último, nos vamos con lo más difícil del capítulo. Cuando Mario vuelve a casa, se encuentra que su mujer se quiere llevar a su hija a casa de su madre. El se lo impide y le acaba pegando una paliza que le deja el cuerpo hecho un cristo, y a mí con la cara llena de lágrimas. Qué mal lo he pasado.

En fin, mitad de la temporada pasada y esto no me defrauda, excepto el bucle en el que están metidos Francisco y Alba. Por lo demás, de 10. Espero continuar ya.

Sobre Claudia's Word 17 artículos
Chica amante de series y enamorada de internet. Fangirl de póster y un poco.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*